Género. Ciencia ficción.
Lo que nos cuenta. En el libro Experiencias Extremas, S.A. (publicación original: The Extremes, 1998) conocemos a Teresa, niña estadounidense
de siete años que vive con sus padres en una base militar del noroeste del
Reino Unido. Poco antes de volver a los EEUU perderá a su amiga imaginaria, Megan, a quien ve en un espejo. Con cuarenta y tres años, Teresa trabaja para el FBI
adscrita al Departamento de Justicia, ha enviudado hace poco, es experta en
el uso de los sistemas de experiencias extremas para entrenamiento que usa el
FBI (y que otros individuos usan con intenciones recreativas) y vuelve a
Inglaterra por razones de trabajo, residiendo en un pueblo llamado Bulverton donde hubo unos tiroteos el mismo día y a la misma hora que el tiroteo que
terminó con la vida de su marido, agente especial del FBI, en acto de servicio.
Mi opinión. Novela de ritmo suave e imparable, que
trata muchos temas de fondo como la violencia (y la fascinación que ejerce), la
pérdida, las armas, el dolor, los sistemas de realidad virtual y su posible
influencia en los individuos (entre otros asuntos), muy bien escrita y con instantes
brillantes, cruda y no explícita, crítica a su manera con muchas cosas, algo
difusa en cuanto a la intencionalidad y a veces dispersa respecto a sus
senderos narrativos, valiente en el aspecto técnico, que, según se acerca al final, ofrece elementos que parecen iguales y son bastante distintos, con personajes creados
para sostener una propuesta que supone un ejercicio de (sub)género bastante
diferente a lo más habitual en el mismo.
Destacado. Se disfruta más el viaje que el propio
destino.
Potenciales evocados. Cruce entre ideas de Nivel 13, atmósferas de Elephant,
conceptos de Déjà vu y formas que pueden recordar, a su manera, a Matadero 5.