martes, 4 de marzo de 2014

EL LADRÓN CUÁNTICO. Hannu Rajaniemi (2010)



-Fondos de otra época, formas y conceptos actuales mirando hacia delante.- 


 photo 257ElLadroacutenCuaacutentico_zps441822fc.jpgGénero. Ciencia ficción.


Lo que nos cuenta. Jean le Flambeur es un legendario ladrón que se pudre en una extraña pero definitivamente funcional prisión, de la que se fuga con la ayuda de Mieli y su nave Perhonen, una pareja que trabaja para un empleador no identificado, con mucha ascendencia sobre Mieli, que desea usar las habilidades del ladrón. Pero Jean tiene muchos problemas de memoria/personalidad que deben solucionarse antes de emprender cualquier trabajo. Primer libro de la serie Jean le Flambeur.


Mi opinión. Novela de ritmo vertiginoso (roto con frecuencia por flashbacks de discutible necesidad) y conceptos de trasfondo tan abundantes como atractivos, que toma riesgos muy valientes como dejar que sea el lector quien vaya entendiendo esos conceptos por su cuenta (algo que personalmente agradezco y mucho pero que me consta que no es algo que habitualmente se valore en demasía), que ofrece usos de lenguaje, virtualidad, socialización, agrupamientos y combate poco comunes, que navega cerca de la farragosidad y el preciosismo por momentos e independientemente de la pertinencia de la una y de la necesidad del otro, de hechuras pícaras y aventureras bajo ropajes Hard dinámicos y de cierto exotismo, personajes más al servicio de la idea que de la propia trama que engorda, adorna y retuerce lo básicamente simple, dispersa en direcciones por la inclusión de infinidad de pequeñas subtramas y bastante entretenida si se consigue “comprar” la peculiar y arrojada propuesta.


Destacado. Que empieza a su ritmo y el lector debe adaptarse al libro sobre la marcha.


Potenciales Evocados. En la contraportada, Stross cita a Egan, Reynolds y Chiang como referencias de esta obra, lo que es curioso porque además de que dichas referencias no son especialmente acertadas en realidad se parece más al propio Stross en la segunda parte de Accelerando, cruzado con Heinlein sin dar cátedra, con Simmons por su riqueza en los trasfondos pero mediante lo entrevisto únicamente, con instantes Bester conteniendo su pesimismo y con toquecitos de humor Vance.

2 comentarios:

  1. Hay que tomar en cuenta que es la opera prima de este autor. Leí la continuación y me pareció mucho mejor. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Jaime.

      Pues me haré con la continuación y la leeré, ya que esta novela, con todos sus riesgos y excesos, es bastante entretenida.

      Gracias por su aportación.

      Eliminar

Aporte sin miedo, pero aporte, por favor ...

Linkwithin