martes, 17 de septiembre de 2013

EL CLUB DE LOS CANALLAS. Jonathan Coe (2001)


-Todo ha cambiado pero mucho sigue igual.-

 photo DSC08512_zps2451c2f3.jpgGénero. Novela.

Lo que nos cuenta. En Berlín, una noche del 2003, Sophie y Patrick son dos desconocidos que cenan juntos después de que la madre de ella y el padre de él se reencontrasen accidentalmente tras 29 años sin verse. Sophie conoce buena parte del pasado de sus padres, cuando forjaron su amistad entre ellos y con otros muchachos en la Inglaterra de principios de los años setenta, y comienza a contarle la historia a Patrick, una historia sobre personas pero también sobre el tiempo que les tocó vivir. Hay una segunda parte de la historia veinte años después, editada en 2004, pero este libro puede leerse de forma independiente.

Mi opinión. Retrato de su tiempo a través de su juventud (no un relato juvenil) que a pesar de los años transcurridos tiene muchos paralelismos con la actualidad, descontando estilismos varios, indudablemente costumbrista pero retratando la evolución de su sociedad de la que no siempre son conscientes los personajes (especialmente los más adultos), que maneja tópicos e incluso arquetipos con sutil maldad narrativa para incidir en la sociopolítica de esos tiempos, coral aunque huye de protagonistas dentro del núcleo central de personajes pero que el lector, sin querer, sí que creerá detectarlos, con secundarios muy bien armados y que dan mucho vigor al relato, de buen ritmo pero irregular empaque aunque la trama fluye muy bien, que va generando diferentes sensaciones según avanza el libro tratando las realidades de su época, con frases en boca (y pensamiento) de algunos personajes francamente potentes y, en general, novela elegante al borde de la añoranza sobre unos tiempos más convulsos de lo que muchos de sus coetáneos podían sentir.

Destacado. La música como hilo conductor indirecto del desarrollo de esos tiempos.

Potenciales evocados. Algo de la idea conceptual de Las leyes de la frontera de Cercas, cambiando el país y por lo tanto su realidad, empezando unos añitos antes y menos interesada en retratar el lumpen y más otros aspectos de su sociedad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Aporte sin miedo, pero aporte, por favor ...

Linkwithin