martes, 20 de agosto de 2013

VAMPIROS EXTRAÑOS. Varios autores (1991)


-Recopilación de relatos decimonónicos sobre el tema.-

 photo DSC08448_zps2f5b6be3.jpgGénero. Relatos.

Lo que nos cuenta. Ocho relatos, en su mayoría de tendencias gótico-victorianas, sobre diferentes visiones del fenómeno vampírico, de distinta potencia relativa y muchas alejadas del prototipo habitual, realizados por autores anglosajones (mayoritariamente británicos), y que toca temas como un vampirismo no sangriento, la conocida leyenda de la novia raptada (La Llorona, en otras latitudes), los conflictos entre razón, superstición y ciencia, la lucha de un mago contra un mal, la delgada línea entre las transfusiones y el verdadero vampirismo, entre otros temas. 

Mi opinión/Destacado/Potenciales evocados.

- El misterio de Ken (Julian Hawthorne, 1897): Estructuras muy comunes en este tipo de propuestas, plagado de toques Bécquer, bastante “gótico” y que se supone que es el primer relato sobre vampiros realizado por un autor norteamericano (¿alguien puede confirmar o desmentir, queridos lectores?).
 
- Los últimos señores de Gardonal (William Gilbert, 1867): Relato entre el vampirismo y la crítica sociopolítica, que creó escuela en su momento, tanto en la forma como en el fondo, de muy buen ritmo y que aunque sorprendió hace más de un siglo y medio ahora no tanto (es que de verdad creó escuela). 


- El parásito (Arthur Conan Doyle, 1894): Mezcla de diario y novela, con toques epistolares, muy del gusto en la época, que enfoca la temática desde un punto de vista muy diferente al del resto de relatos y que fue muy innovador en su tiempo, interesante y con muchos puntos en común con Los vampiros de la mente.

 - El destino de Madame Cabanel (Eliza Lynn Linton, 1880): Interesante reinterpretación del vampirismo por unos derroteros muy especiales, una versión de Besos de vampiro adaptada a su época y a las preocupaciones de aquel entonces, entre la denuncia y el humor negro.

- El misterio de la campiña (Anne Crawford, 1887): Derroteros más comunes dentro del género (y por lo tanto previsible), con escenas que nos evocan Drácula de forma inevitable y estructurado como narración coral breve.


- La buena Lady Ducayne (Mary Elizabeth Braddon, 1886): Dentro de la temática pero reinterpretándola a su manera, la novela corta más victorianamente costumbrista de toda la recopilación, con toques Brontë dentro de lo inquietante de su visión del asunto.


- El espíritu suelto (Mary Cholmondeley, 1890): Relato aparentemente convencional en su tiempo pero que deriva hacia tendencias más “físicas” de lo que entonces era habitual, de muy buen ritmo y estructuras comunes.



- Su voluntad (Vincent O´Sullivan, 1899): Quizás el relato más “gótico” de toda la recopilación, que navega entre lo sobrenatural y la guerra de sexos, bastante breve y de muy buen ritmo.

6 comentarios:

  1. He leído la mayoría de estos relatos, pero en otras antologías. Estrictamente hablando el único posterior a "Drácula" es "Su voluntad", de O Sullivan. Lo más problable, a mi entender, es que la mayor parte de ellos estén influidos en mayor o menor medida, por "El vampiro"(1819), de Polidori, "Varney, el vampiro"(1847), de James Malcom Rymer o la maravillosa "Carmilla"(1872), de Sheridan Le Fanu, con una atmósfera tan lúgubre e intrísicamente sexual como la propia "Drácula". En cuanto a su comentario-pregunta de si "El misterio de Ken" es el primer relato de vampiros escrito por un norteamericano, no sabría decirle con certeza. Seguramente los únicos capaces de haberlo hecho serían Nathaniel Hawtorne y Ambrose Bierce, pero la verdad es que lo ignoro. Eso, siempre y cuando no consideremos "Ligeia", de Poe, como un relato de mujer-vampiro, una revenant venida desde la tumba. O más aún "Berenice", del propio autor, un relato en el que Poe hace mucho incapié en los dientes de su amada. Es muy problable que Poe hubiera leído a los alemanes E.T.A. Hofmann ("Vampirismo",1821) y Johann Ludgwig Tieck ("No despertéis a los muertos",1800) o al propio Goethe. Todos ellos hablaban de vampiresas (que dan más miedo que el vampiro masculino, porque parecen amenazar la virilidad con su fuerte carga erótica). De todas formas, él decía que sus terrores no venían de Alemania, "sino del alma". Un saludo cordial, y perdón por la disgresión,o más bien absoluto tostón, pero es que es un tema que me apasiona, amigo Olethros... Benjamín

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  2. No es ningún tostón, Benjamín. Muy al contrario, es una excelente aportación a la reseña, con muchos datos y referencias.

    Cuando "evoco" a Drácula o cualquier otra cosa lo hago intentando que el lector se haga ciertas ideas en la mente de cara a leer o no el relato (apelando a sus gustos y fobios, vamos), y nunca sugiero ni influencias, ni "homenajes" ni cosas más horribles como plagios. Sólo hago eso cuando, directa y claramente, lo indico sin el menor espacio a la duda, y únicamente en casos de especial interés para la obra o su entorno.

    Muchas gracias por su comentario, Benjamín.

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  3. Precisamente en los próximos días me dispongo a hacer una relectura de "Salems Lot", de Stephen King, el primer libro que leí del Rey hace la friolera de treinta años. Y me da un poco de miedo hacerlo, la verdad (y no precisamente por los vampiros). Es un libro que me impactó profundamente (yo era un imberbe adolescente de trece años, fácilmente impresionable). Lo que me da miedo es que se me caiga el mito. Es un tema que lo hemos hablado otras veces. Hay ocasiones en que al releer buscamos reencontrar las sensaciones pasadas y eso es prácticamente imposible. Espero ver algún día la reseña de esa obra en su blog y poder intercambiar opiniones. Saludos. Benjamín.

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    1. Saldrá por aquí, seguro, pero no está entre las próximas previstas, ni a corto ni a medio plazo.

      De mi relectura con más años no salió beneficiada, por más que siga teniendo pasajes potentes. Ya me contará cómo salió de la suya.

      Gracias por su aportación, Benjamín.

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  4. Antes que nada le envió una felicitación por su excelente blog. Apenas lo vengo conociendo. Para ser honesto, la verdad que pocos como usted, en esta época de pura superficialidad posmoderna, se ponen a hurgar más allá de la cascara de este tipo de obras. Me dio mucha nostalgia ver la portada de este libro, con el misterioso y bello cuadro de Paul Delvaux. Tuve el libro y lo perdí a principios de la década de los 90s. Afortunadamente logre con el tiempo, recuperar en fotocopias todos los textos perdidos, pero el libro como tal, nunca volvió a mis manos. De todos los relatos que lo componen, el que más se grabó en mi memoria fue el del Parasito de Conan Doyle. De algún modo ese relato rompe del todo con la imagen clásica del vampiro, y lleva el tema a otros terrenos más cercanos al reino de lo monstruosamente real. Creo que Conan Doyle sabía de antemano, que no podría competir con Bram Stoker y su maravilloso Drácula, así que su Parasito vio la luz en otro terreno un tanto alejado de lo gótico y folclórico. Dicho sea de paso, tengo entendido que Conan Doyle conoció a Stoker personalmente y fue uno de los primeros admiradores de su inmortal obra. De algún modo Conan Doyle continuo con el Parasito, una línea literaria que tiempo atrás, inauguró E. T. A. Hoffmann, con un relato suyo, muy olvidado actualmente que se titula El Magnetizador. El botín que buscan los extraños vampiros de ambos relatos, no es la sangre de sus víctimas, sino el pleno dominio de su voluntad. En este sentido, me parece muy puntual su observación de que el Parasito es una obra emparentada con la obra de Dan Simmons, de la cual, el solo título es más que elocuente. Hay algunos antecedentes cinematográficos al libro de Simmons. Me refiero a la película de 1981 escrita y dirigida por David Cronenberg titulada Scanners. A raíz del éxito de la película de Cronemberg, filmaron dos más, con lo que tenemos una trilogía. Le confieso que solo llegue a la mitad de la 2ª. Fueron muy desafortunadas y forzadas sus continuaciones. Anterior a la película de Cronemberg, hay otra de tema análogo de 1978 titulada; The Medusa Touch. Este film está basado en una novela de Peter Van Greenaway.
    Y aquí acabo con mi lista de obras emparentadas al Parasito de Conan Doyle. En realidad son muchísimas más, tanto en la literatura como en el cine. Más arriba me refería a que Conan Doyle abordo un tema monstruosamente real. Esto lo entiendo así, porque el tema del poder de una voluntad fuerte que doblega a otra más débil, es tan antiguo como el mundo. Tan antiguo y tan amplio, que va más allá de lo meramente humano y abarca todos los reinos de la naturaleza.
    Mi nombre es José Antonio González y le escribo desde la ciudad de Puebla en México. Le deseo lo mejor y lo visitare más adelante.

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    1. Me alegra que le haya gustado la entrada y el propio blog. Gracias por su interesante aportación, José Antonio.

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