martes, 8 de julio de 2014

CONAN EL GUERRERO. Robert E. Howard (1967)



-Tres relatos del héroe, uno de referencia, otro famoso y otro menor.-




Lo que nos cuenta. Tres historias breves (dos de ellas entre el relato largo y la novela corta) de Conan publicadas originalmente a mediados de los años treinta y agrupadas en la colección que trató de dar un orden cronológico a las aventuras del cimmerio, que nos llevan desde los territorios en disputa entre Estigia y los Reinos Negros hasta las Marcas Bosonias, pasando por Keshan.


Mi opinión. Entretenidas aventuras de espada y brujería, todas escritas por Howard y publicadas en vida o en el año de su muerte (Sprague de Camp es el responsable de la muy posterior agrupación y nueva edición) entre las que destaca el famoso relato Clavos rojos, por su valor de clásico dentro de las andanzas de Conan y por la pequeña pero notable evolución del estilo del autor, pero también Más allá de río Negro, no tanto por la primera razón como por la segunda igualmente, con un protagonista algo distinto en su carácter por momentos, aunque sean pocos, pero que resuelve las tramas de forma familiar para el lector (no se preocupen los más adictos al héroe y su “estilo”), además de unos trasfondos algo más elaborados de lo habitual en el escritor, de muy buen ritmo y extremadamente disfrutables por los amantes del subgénero y del gigante norteño que dejó su huella en la Era Hybórea.


Destacado. Si su destino hubiese sido otro, quién sabe hacia dónde hubiese evolucionado Howard con su creación. Dos de estos relatos hacen que surja la pregunta.


Potenciales Evocados. Situaciones en sus páginas que han podido inspirar, quién sabe, algunas tramas de Vance, Abercrombie, Leiber y muchos otros; un personaje y un trasfondo de donde podemos ver salir el “origen”, el “camino” y la “vida” de personajes como Logen Nuevededos, los numreks, Lord Legislador, Ringil Eskiath, Fafhrd, Khal Drogo, Anomander Rake, Voldemort y tantísimos otros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aporte sin miedo, pero aporte, por favor ...

Linkwithin