lunes, 8 de junio de 2015

EL SILMARILLION. J. R. R. Tolkien



-Soporte de todo un mundo de fantasía que ha alcanzado gran popularidad.-


Portadad del libro El Silmarillion, de J. R. R. Tolkien
Edición en español (1984)
Género. Narrativa Fantástica (pero casi en forma de ensayo).


Lo que nos cuenta. El libro El Silmarillion (publicación original: The Silmarillion, 1977) es un volumen que recopila diferentes escritos de autor y en distinto estado de redacción, publicados (y terminados en algún caso) de manera póstuma por su hijo, ordenados de forma cronológica en cuanto al mundo del que hablan y que nos ofrecen la Génesis (con mayúscula, sí) de la Tierra Media en cuanto a dioses, habitantes, historia, tradiciones e incluso orografía, llevándonos en el tiempo hasta los entornos en los que trascurren obras como El hobbit o la trilogía El señor de los anillos, la Tercera Edad.


Mi opinión. Trabajo cuyo nombre proviene del texto más largo que presenta entre sus páginas y que nos habla de las joyas que marcaron en buena parte el devenir de la Tierra Media en su Primera Edad, las gemas de la luz conocidas como los Silmarils, pero que incluye datos sobre la creación del mundo, su religión y panteones, construido como un ensayo histórico-teológico pero obviamente ficticio (pero con detalles “realistas” como información sobre pronunciaciones, diccionario de términos, genealogías, etc, etc, etc…), que muestra en detalle (mayor o menor en función del grado de finalización del texto por la mano de Tolkien padre) leyendas y eventos citados con frecuencia en la archiconocida saga (y películas) basada en el destino final del Anillo Único, narrativamente poco hábil pero lleno de información de alta pertinencia para los amantes de este mundo fantástico tan fascinante y su riquísimo trasfondo, hecho que permite superar, con el ánimo correcto, lo áspero de su escritura y su baja pericia literaria relativa (aunque, en su defensa, hay que recordar de nuevo que se creó con retales a la muerte de Tolkien).


Destacado. Si alguien tenía dudas (sería raro pero…) sobre la influencia nórdica y judeocristiana en la generalidad de la obra de Tolkien, se deberían disipar al leer este libro.


Potenciales Evocados. El más claro, el Antiguo Testamento pero con aires nórdicos y toquecitos (recursos, en realidad) de La Iliada, aprovechando mitos de diferentes culturas.

10 comentarios:

  1. Aunque es cierto que se aprecia poca elaboración entre sus textos. No menos cierto es que algunos de ellos debieron ser considerados de gran importancia para el autor: la balada de Beren y Luthien por ejemplo, que figura para siempre como epitafio sobre la tumba del autor y su esposa.

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    1. La poca elaboración se debe a que casi ninguno fue un texto terminado y listo para publicar. Al contrario, fueron borradores más o menos desarrollados y que el hijo del autor completó.

      Pero no debemos olvidar lo que usted señala, PECE, su importancia intrínseca.

      Gracias por su aportación.

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  2. A pesar de lo rudimentario de la obra, me dio la impresión de que quizá esos relatos estaban destinados a ser otros tantos libros.
    Gau Txori

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    1. Si el autor hubiese vivido más tiempo, es posible que algunos de ellos pudieran haber seguido ese destino que usted indica.

      Gracias por su aportación, Gau.

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    2. No libros, pero sí poemas enteros. La Balada de Leithian de la que se habla dentro del relato de Beren y Luthien fue escrita por Tolkien. Se puede leer en "Las baladas de Beleriand" de la serie "Historia de la Tierra Media"

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    3. Cierto.

      Gracias por su aportación, Lorenzo.

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  3. Me costó más fatigas que alegrías leer, siendo niño, «La comunidad del anillo» y «Las dos torres». Cierto es que había visto previamente las películas y que en este caso un formato tan dinámico como el visual ganó el pulso al texto original, pero aun con eso creí que Tolkien no narraba muy bien (o que la traducción no era la mejor). Cuando cogí «El Silmarillion» me ocurrió lo mismo pero con mayor grado de intensidad. Recuerdo un ritmo a trompicones, sucesos amplios relatados en muy pocas líneas y otros aparentemente secundarios o poco atractivos dotados de excesivo protagonismo... A pesar de mi tozudez (u orgullo) en estos casos, aplacé a Ungoliant, Melkor, Yavanna y todo ese infinito etcétera a favor de otro libro más ligero, y tanto se aplazó que no lo volví a abrir nunca.
    No recuerdo apenas nada (maiar, valar, ainur ...?), pero usted define la esencia que queda en mi mente ya en el género, cuando dice que casi tiene forma de ensayo. ¡Exactamente! Por eso con doce años notaba cierta animosidad, como cuando se tiene que estudiar algo que no le hace mucha gracia. O más bien como cuando quieres imponerte algo en pos de un lucimiento o ventaja personal y al poco descubres que te estás engañando absurdamente: el ánimo delata.
    Un saludo.

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    1. "El ánimo delata". Buena frase, me la anoto.

      Gracias por su aportación, Alex.

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  4. Puede que se aprecie poca elaboración. Puede que la prosa sea algo densa. Pero lo cierto es que esta lectura me encantó de pequeña y fue uno de los libros que me inspiraron a escribir. Tiene un lugar especial en mi corazón.

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    1. Más que poco elaborado o denso es, en realidad, un borrador mejor o peor terminado.

      Gracias por su aportación, Ana.

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