-Fantasía urbana, literal, pero para adultos con
ganas de literatura.-
Edición en español (2002) |
Mi opinión. Obra curiosa, más basada en el viaje que
en el destino, plagada de referencias literarias acordes con el (sub)género que, a
su manera, trabaja la novela (aunque tal vez fuera más exacto decir "acordes con
las atmósferas y los tonos"), de ritmo suave, llena de conceptos abstractos (no
sobrenaturales todos, con la Fantasía Urbanística, que no Urbana, que llama la
atención en especial) y de reflexiones que afectan al estilo narrativo y ofrecen una trama desasosegante “a la antigua” con formas “actuales y trabajadas”, una mezcla que no será para todos los gustos y
que, más que eso, generará opiniones encontradas, con mucha emotividad y
poca emoción, exigente con la paciencia y notable en muchos aspectos, entre
los que la comercialidad no tiene porqué estar.
Destacado. Si se conoce un poco de la vida del autor,
se lo puede ver en el texto de varias formas, incluso se puede ver la novela como algo
parecido a una catarsis. Tal vez fuese lo que el autor tuvo que
escribir, no la que quiso escribir.
Potenciales Evocados. Algo de la
forma en que La casa de hojas hace horror (particular, la verdad, casi sin terror concreto), pero sin
meterse en alardes metaliterarios; momentos Friends en ambientes
inquietantes; Neil Gaiman deprimido y sin concesiones a su público, tal vez, o Peter Straub sin
ofrecer formas concretas.