-Si quieres conocer el
verdadero carácter de alguien, dale poder y observa-.
Edición en español (1991) |
Género. Narrativa fantástica.
Lo que nos cuenta. En el libro La luz al final del túnel (publicación original: The Light at the End, 1986) veremos cómo un mal, tan antiguo que hasta el propio Vlad trató de ganarse sus favores, se toma unas breves y traviesas vacaciones en Nueva York que dejan como resultado una carnicería y un nuevo vampiro, Rudy, quien irá descubriendo sus capacidades sin ningún tipo de guía y actuará en función de su malsana personalidad. Pero sus actividades llamarán la atención de varios personajes.
Mi opinión. Revisión de la temática
vampírica con estilo ochentero por completo (para bien y para mal) que, sin
traer nueva luz al asunto, sí que lo revitalizó en su tiempo mediante una
apretada vuelta de tuerca a sus concepciones y tópicos estilísticos más comunes
por aquel entonces.
Novela sucia, brusca,
venérea, efectista, urbana, cruenta, veloz, cruel, violenta, gamberra y cruda,
que engancha mediante la exageración admisible y el humor negro indirecto,
fácil y rápida de leer, con algunas escenas (que no todas) francamente muy
logradas y casi cinematográficas.
Destacado. La concepción del enemigo por parte de los personajes principales, tan diferente entre ellos y tan inexperta como la del propio vampiro.
Potenciales evocados. Un plato de Andrew Vachss a la
vampira; toques John Carpenter; Van Helsing protagoniza un peligroso Full Monty;
Guillermo del Toro la leyó mucho, pero mucho, mucho, mucho; no busques aquí a los
Cullen, que esto es otra cosa; algo de Steve Niles y Ben Templesmith.