miércoles, 13 de mayo de 2015

DEUS IRAE. Philip K. Dick y Roger Zelazny (1976)



 photo 01.DeusIrae_zps4truglc1.jpg-Con sangre de horchata.-


Género. Ciencia ficción.


Lo que nos cuenta. La religión de los Siervos de la Ira, basada en la existencia de un dios feroz, colérico y furioso, se ha impuesto en una Norteamérica devastada por la Tercera Guerra Mundial mientras que la de los cristianos se va diluyendo. La nueva religión adora al Dios de la Ira, Carleton Lufteufel, secretario de la Administración de Investigación y Desarrollo de la Energía de los USA en los años ochenta y responsable de la destrucción casi completa de la civilización. Tibor McMasters es un inc (en su caso, un focomélico con implantes cibernéticos) que tiene un don para la pintura y al que se le encarga un mural con la cara del Dios de la Ira, pero una fotografía no es suficiente para su arte, por lo que deberá emprender una pere (viaje) para encontrar al Deus Irae y poder ofrecer una verdadera muestra de su habilidad pictórica.


Mi opinión. Novela de trasfondo relativamente interesante (más cuando se escribió, todo hay que decirlo) pero narrada con cierta falta de tensión narrativa, ocurrente a la hora de ir desplegando los elementos que la conforman, con cierto humor en sus páginas pero nada obvio y sí melancólicamente agrio, que podría verse como un ensayo novelado sobre los orígenes de la religiones y cómo han afectado a las sociedades, de ritmo pausadísimo pero rápida de leer por su relativamente corta extensión, con momentos que bordean el absurdo surrealista en un entorno postapocalíptico, curiosa si se tiene interés en la historia y evolución del género pero lejos de lo más destacado en la producción de sus autores.


Destacado. Que la peripecia de cómo estos dos escritores acabaron colaborando para escribir este libro tiene su gracia y además resulta bastante ilustrativa, sobre Dick principalmente.


Potenciales Evocados. Mezcla extraña de El doctor moneda sangrienta (hasta tiene algún personaje con similitudes muy extremas), El gran C (ocurre lo mismo con otro personaje aunque la deriva de la trama es diferente), A cabeza descalza (por aquello de la percepción alterada del entorno y la realidad por efecto de drogas) y de Cántico por Leibowitz (por el desarrollo de la religión a partir de situaciones políticas y sociales previas a la catástrofe).

6 comentarios:

  1. Menuda solera y bizarrismo tiene la portada! Hay que reconocer que los setenta fueron mágicos. Interesante reseña, como de costumbre, Olethros. Saludos literarios. Benjamín.

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    1. Gracias, Benjamín, y saludos para usted también.

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  2. Debo reconocer que no conozco los evocados, ¡cuánta erudición! Con Dick pasa eso, no es perfecto, pero siempre es interesante.
    Saludos.

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    1. Dick fue muy especial.

      Gracias por su aportación, Igor.

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  3. ¡Hola!
    Creo que le daré a este libro una oportunidad.
    Buena reseña.
    Nos leemos. =)

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    1. Pues ya nos contará qué opina si finalmente se lo lee.

      Gracias por el piropo y la aportación, Abracalibro.

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