domingo, 30 de agosto de 2015

LA CELESTINA. Fernando de Rojas (1499)



-Generando preguntas, tanto desde el punto de vista técnico como desde el de sus contenidos.-

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Género. Novela (por simplificar).


Lo que nos cuenta. Calisto se enamora a primera vista de Melibea tras un encuentro casual, pero ella no siente lo mismo por él. Cuando Calisto le comenta su caso a su sirviente Sempronio, el criado le recomienda que visite a la alcahueta Celestina, supuestamente experta en el tema, pero en realidad Sempronio pretende hacer negocio a costa de la situación y en connivencia con Celestina.


Mi opinión. Trabajo que puede hacer surgir multitud de preguntas, desde su verdadera (o completa) autoría hasta su género (se puede ver desde diferentes enfoques), pasando por si está escrita en serio o si esconde la sátira y la burla entre sus páginas, preguntas que se llevan haciendo tanto los lectores como los expertos desde hace mucho tiempo porque, independientemente de su verdadera intencionalidad, trata temas que nunca se vuelven obsoletos por más que su forma de contarlos sí que se haya acartonado un poco (un poco nada más, porque quizás aceptar esos estilismos sea otra forma de entrar en el posible juego que podría suponer La Celestina, incluso desde nuestra visión actual), no especialmente rápida de leer pero si jugosa, malignamente entretenida si lee con la actitud (y tal vez la edad) correcta y un clásico, con mayúsculas, de la literatura española.


Destacado. La enorme cantidad de ensayos, tratados y tesis que ha generado este libro y las que, sospecho, seguirá generando, porque genera muchas preguntas, recuerden, cuyas respuestas nunca son evidentes y sí, como mínimo, discutibles siempre.


Potenciales Evocados. Manuscrito encontrado en Zaragoza, por aquello de que se puede leer desde varios prismas interpretativos; compite con El Quijote por el título de primera novela moderna española.

8 comentarios:

  1. Yo de este libro tengo malos recuerdos porque me lo hicieron estudiar para selectividad, por lo tanto era obligatorio, y como cada libro obligatorio, se convierte en un dolor lector.

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    1. Sin la menor duda, Abbey. Las lecturas obligatorias en los estados básicos de enseñanza deberían revisarse porque hacen mucho daño, en ocasiones, con la mejor intención.

      Gracias por su aportación.

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  2. ¡Yo quiero leerlo! Tengo muchos clásicos pendientes ^^

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    1. Si es que hay tanto que leer, Yolindaca, que algo nos falta y no faltará siempre.

      Gracias por su aportación.

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  3. Hola!!! yo este libro lo tuve que leer en el instituto, y la verdad es que no lo disfrute porque odiaba que me obligasen a leer libros. Pero, ahora tal vez lo lea de nuevo, porque seguro que lo vere de una manera diferente.
    Por cierto, acabo de descubrir tu blog, y ya te sigo y te invito a visitar mi blog
    Un abrazo

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    1. Sí, Jaime, eso le ha pasado a muchas personas.

      Ahora me paso por su blog a echar un vistazo.

      Gracias por su aportación.

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  4. Como a muchos, una lectura precoz me impidió apreciarla adecuadamente .
    Gau Txori

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    1. Está bastante claro que muchos pensamos lo mismo, Gau.

      Gracias por su aportación.

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