lunes, 4 de septiembre de 2017

EL BAZAR DE LOS MALOS SUEÑOS. Stephen King


-Tan pulcro e impecable como intrascendente.-
Portada del libro El bazar de los malos sueños, de Stephen King
Edición en español (2017)

Género. Relatos.

Lo que nos cuenta. El libro El bazar de los malos sueños (publicación original: The Bazaar of Bad Dreams, 2015) es una recopilación de relatos, originales en su mayoría pero con algunas excepciones, con una introducción que nos habla del ejercicio de la escritura y de la experiencia personal del autor, y con un prólogo a cada relato que tanto puede hablar del contenido del mismo como de la vida de King, sus anhelos, sus experiencias, sus inspiraciones y, al menos desde mi intuición, también de su crepúsculo, en varios sentidos, del que parece ser cada vez más consciente.

Mi opinión. Veinte relatos del famoso escritor, que en pocas ocasiones son relatos en la concepción más habitual del término (al menos desde la perspectiva técnica de esa expresión literaria) ya que, la mayoría de las veces, ofrecen “novelas a escala” (narraciones breves escritas con técnicas, recursos y formas de novela, no de relato), con temáticas que van desde realidades paralelas mediante un dispositivo electrónico de lectura hasta lo que hay tras el velo de la muerte, pasando por un escenario apocalíptico, un niño malvado, un presagio de muerte escrito en una duna o un vistazo a la relación entre un hombre y su padre enfermo de Alzheimer, entre otros temas y junto a algunas poesías, escritos de manera impecable (faltaba más después de todos estos años de carrera), que no dejan huella (por más que un par de ellos no se olviden por lo que proponen), que si los firmara Pepe Pérez tendrían ciertos problemas para que alguna editorial desease publicarlos (de nuevo, con la excepción de un par de ellos) debido a su falta de nervio narrativo o, más bien, al uso de estrategias de novela en narrativas breves (insisto en ese punto porque me parece muy importante), lleno de autoreferencias directas (voluntarias) y otras indirectas (involuntarias, las que muestran que vuelve y vuelve a algunos temas sin que la revisión traiga mejoras o novedades) en unos trabajos que, en conjunto, ofrecen una recopilación rápida de leer y entretenida, siendo amables y teñidos por el pasado de King, sin más.

Destacado. La evolución de King; pero no la que se ve en sus relatos, sino la que se siente en los prólogos, en sus tonos y temáticas. Transmite ser alguien muy diferente a la persona que mostró ser años atrás (y lo que me extraña no es que evolucione como persona, claro que no, sino que lo muestre de cierta manera… puede que no me esté explicando bien o puede que tengan que leer las introducciones para entender a qué me refiero). Por otro lado, la obsesión actual del autor con la muerte (aunque parezca de Perogrullo, teniendo en cuenta la vida y carrera literaria de King, les aseguro que no lo es… pero de nuevo me remito a los prólogos al respecto).

Potenciales Evocados. Me hace pensar en aquellas manifestaciones de Doris Lessing, casi al final de su vida, en las que afirmaba sentir (y lo hacía con cierta amargura) que había alcanzado un punto de su carrera en el que, entregara lo que entregara, sus editores lo publicarían.

2 comentarios:

  1. Tristemente, estoy completamente de acuerdo. El talento también se agota, aunque "el que tuvo, retuvo".

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    Respuestas
    1. Estamos en sintonía, Benjamín.

      Gracias por su aportación.

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