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sábado, 16 de agosto de 2014

SILENCIO. Ramsey Campbell

-¿Basta, en general, con arropar desde lo narrativo una idea sencilla para hacer novela de horror?.-
Portada del libro Silencio, de Ramsey Campbell
Edición en español (2002)

Género. Novela.

Lo que nos cuenta. En el libro Silencio (publicación original: Silent Children, 2000), Hector Woollie es un responsable de reformas que esconde los cadáveres de los niños a quienes mata en aquellos domicilios donde es contratado para trabajar, pero que muere ahogado tras ser descubierto por un empleado al que enfrenta en una balsa. La última casa que Woollie usó como improvisado camposanto pertenece a una mujer, Leslie, divorciada, con un hijo adolescente que parece ir por el mal camino y que no consigue llevarse bien con su pequeña hermanastra infantil y perversa. Leslie decide alquilar una habitación a un escritor muy interesado en realizar una obra sobre Woollie y sus asesinatos.

Mi opinión. Novela que padece de sobrepeso y previsibilidad (excepto un detallito concreto, pero solo sugerido, inquietante y logrado de verdad), que trata de estirar una idea sencilla intentando que los diferentes conflictos personales de los protagonistas sirvan para arropar la trama sin conseguir más que generar indiferencia en el lector, puede que tedio y quizás hasta rechazo por el engorde artificial, que en realidad no es que no esté mal realizado sino que no funciona (al menos en mi opinión) con éxito global en la novela (porque en realidad sí que sirve para que conozcamos más a los personajes, aunque no quisiéramos en realidad ni sea necesario al final), de ritmo lento e interés relativo.

Destacado. Mi respuesta a mi propia pregunta del titular de esta reseña: “No”.

Potenciales Evocados. El hermano no sobrenatural y algo vagabundo de Charles Manx que se da un paseo por Silencio en el parque para echar un vistazo, un paseo que lo lleva lejos de lo más destacado entre la producción de Campbell.