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viernes, 15 de febrero de 2013

LA VIDA DESPUÉS DE DIOS. Douglas Coupland



-Algunos deben caminar portando una pesada cruz que ellos mismos han construido.- 
Portada del libro La vida después de Dios, de Douglas Coupland
Edición en español (1997)

Género. Novela.

Lo que nos cuenta. El libro La vida después de Dios (publicación original: Life after God, 1994) es un conjunto de breves ¿relatos? ¿capítulos? ¿reflexiones? ¿entradas de un diario? ¿recuerdos? ilustrados, que cuando se toman como un todo nos relatan los pensamientos y preguntas que el solitario protagonista tiene en su cabeza y a los que no puede dejar de dar vueltas.

Mi opinión. Escrito con amor a los detalles, agradable de leer y cautivador por momentos, representa la huida como solución a los supuestos problemas, en lugar de enfrentarse a ellos, incluso si eso supone huir de uno mismo y de la personalidad que, por lo general, adquirió durante su crecimiento y educación más temprana.

Con algo de ingenuidad que ruboriza, o tal vez demasiada transparencia y un poco de demagogia (pero el protagonista la necesita para poder seguir sintiéndose cómodo con la posición que adopta), la obra avanza con un buen ritmo narrativo sin que el lector conozca muy bien la dirección. Dios y la religión en general, más una solución práctica (o un potencial chivo expiatorio al que culpar de nuestros propios males) que un acto de fe. 

Destacado. Libro bastante intemporal.

Potenciales evocados. Un Harry Haller más infantil, más malcriado, menos soñador de su vida y más de sus derechos vitales, pero sin la necesaria voluntad.