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lunes, 28 de diciembre de 2020

EL DETECTIVE QUE TENÍA MARIPOSAS EN EL ESTÓMAGO. Alfredo Álamo

-Horror casi surrealista por momentos, pero muy entrañable desde el punto de vista global de la obra.-
Portada del libro El detective que tenía mariposas en el estómago, de Alfredo Álamo
Edición en español (2019)

Género. Novela.

Lo que nos cuenta. El libro El detective que tenía mariposas en el estómago (publicación original: 2018), con ilustraciones de Manuela Guzmán, nos presenta a Ángel Sospir, un detective que normalmente es un muerto en vida y que, cuando trabaja, se convierte en un border collie (o eso cree él…). Ángel autoeditó tiempo atrás un libro llamado Todas las pequeñas cosas que caben en tu mano, de relativo éxito, que lo animó a escribir después La historia más triste del mundo, una novela contratada con un editor. La aparición de la expeditiva viuda de ese editor y de una clienta acondroplásica pondrán al detective en el camino de una investigación poco común.

Mi opinión. Interesante trabajo, con atmósferas y ambientes tan propios como poco habituales, que ofrece diferentes herramientas técnicas para poder desarrollar el argumento y ofrecer la trama de la forma tan particular que decidió el autor, con lo explícito o lo gore como una excusa y no un estilo ni una intención, igual que pasa con lo delirante y casi absurdo.

Novela divertida, pero sin perder de vista la seriedad de muchos sentimientos reconocibles que muestra sin hacer hincapié en ellos, de personajes principales llenos de vida propia (por extraña que pueda ser), de muy buen ritmo a pesar de (o quizá gracias a) los cambios de punto de vista o de “registro” y entretenidísima para este lector.

Destacado. A pesar de todos los recursos del Bizarro que ofrece, y que podrían sugerir lo contrario, de verdad que me parece un trabajo entrañable repleto de melancolía y, a su manera, de ternura.

Potenciales Evocados. Los libros de autoayuda que son revisitados, a su manera, en algunos fragmentos de Vete a la mierda: el libro para la gente que no es feliz ni falta que le hace; en cuanto a lo entrañable dentro de las “bizarradas”, un manejo de sentimientos (algunos diferentes) a lo Me pudriré sin ti; a escala, Chuck Palahniuk trabajando el subgénero (a escala, no lo olviden).