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lunes, 8 de diciembre de 2014

LAS GUERRAS DE HIERRO. Paul Kearney

Portada del libro Las guerras de hierro, Paul Kearney
Edición en español (2011)
-Reconduciéndose, para bien.-


Lo que nos cuenta. En el libro Las guerras de hierro (publicación original: The Iron Wars, 1999), el pontífice Himerius se pliega a los deseos de su maléfico señor mientras la hermana del rey de Astarac viaja a la capital de Hebrion para casarse con su rey, pero este, igual que su ciudad, sufre las consecuencias de las luchas civiles que todavía no están extinguidas por completo, mientras el destacamento fimbrio que se desplaza hacia el este para participar en la defensa frente a la ofensiva de los merduk recoge a un par de clérigos muy maltrechos y Corfe sigue consiguiendo victorias limitadas contra todo pronóstico, pero todavía no el respeto de las élites militares de Torunna, aunque sí los afectos de la reina madre, Odelia. Tercer libro de la serie Las monarquías de Dios.

Mi opinión. Continuación de la saga que levanta el vuelo tras la discutible singladura de la segunda parte del volumen anterior (y cuya línea argumental directa deja para otros volúmenes), de nuevo con brío, ritmo e interés, que sigue sin hacer uso de las descripción por lo general y sigue con la coralidad narrativa (aunque en este libro es Corfe quien se apropia de la parte del león), que lleva en volandas al lector por lo rápido de su lectura, más interesante en su manejo de las batallas, más peraltada en lo técnico que los libros anteriores, bastante entretenida dentro de su género y todo ello a pesar de ser un volumen de desarrollo del nudo de la trama global.

Destacado. El resumen de los volúmenes anteriores que hay al comienzo, poco habitual en las sagas de (sub)género y bien llevado.

Potenciales Evocados. Fantasía a caballo entre la Edad Media y la Edad Moderna, o dicho de otra manera, una Europa (más) desunida que la de nuestra historia medieval frente al ascenso expansionista de la Sublime Puerta, sufriendo un cisma tan religioso como político y con la acción soterrada de fuerzas sobrenaturales; ya no se ve a Robin Hobb y sí tal vez a Daniel Abraham más operativo y con más nervio, o Jim Butcher menos YA, pero con destacables tendencias Bernard Cornwell en lo puramente bélico.