Páginas

miércoles, 9 de octubre de 2013

ATILA. EL FIN DEL MUNDO VENDRÁ DEL ESTE. William Napier

Portada del libro Atila. El fin del mundo vendrá del este, de William Napier
Edición en español (2007)

-La juventud del Azote de Dios.-     

Género. Novela histórica.

Lo que nos cuenta. En el libro Atila. El fin del mundo vendrá del este (publicación original: Attila, 2005) y a finales del siglo V, cuando el Imperio Romano de Occidente ya ha caído, el anciano historiador Prisco de Panio vive en un monasterio napolitano mientras recuerda la gloria perdida de Roma y uno de sus últimos capítulos épicos, el que unió los destinos de Flavio Aecio y de Atila rodeados de guerra, conspiraciones, ambición, honor, muerte y poder. A comienzos del mismo siglo, Estilicón acaba con la amenaza del bárbaro Radagaiso y es testigo de lo letales que resultan sus nuevas tropas aliadas auxiliares, los hunos, al mando de su rey Uldino cuyo nieto, Atila, es huésped en el palacio del emperador Honorio y es testigo del destino de Estilicón. Primer libro de la trilogía Atila, también conocido en otras ediciones como El fin de los tiempos vendrá del este, a secas.

Mi opinión. Entretenida novela histórica escrita bajo seudónimo por Christopher Hart  y centrada en la juventud del protagonista, algo que, aunque sirve para que el lector se haga una idea de la situación que llevó a Roma hasta el enfrentamiento con los hunos y de los personajes que intervinieron en la misma, quizá sea una herramienta excesiva en lo literario (pero de alguna forma había que construir una trilogía, ¿no?), menos aclaratoria respecto a la cultura huna que sobre la romana, escrita para el puro entretenimiento, de ritmo suficiente que se va acelerando al final, que debe hacer ficción con muchas cosas, pero se mantiene en el “realismo posible aunque no probable algunas veces”, con algún puntito fantástico, pero más decorativo que importante en la trama, rápida de leer y que puede ser una introducción ligera y novelada al protagonista y su tiempo.

Destacado. El retrato de la personalidad del protagonista, algo diferente a la sugieren las fuentes, mientras que el de todos los famosos secundarios parece ceñirse a las mismas.

Potenciales evocados. Tonos y desarrollos diferentes a los de los trabajos de José Luis Rodríguez del Corral y Albert Salvadó; tan imaginativo como el trabajo de William Dietrich, pero consiguiendo no parecer tan fantasioso; si cambiamos Atila por Genghis Khan, cercano (que no similar) al concepto y propuesta de la saga Conquistador de Conn Iggulden.