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miércoles, 11 de febrero de 2015

LA SEMILLA DEL DIABLO. Ira Levin

-Ahora y en su tiempo, bastante distintas.-

Portada del libro La semilla del diablo, de Ira Levin
Edición en español (1996)
Género. Novela (dejémoslo ahí, por si mi fútil intento pudiese enfrentarse a casi medio siglo de spoilers).

Lo que nos cuenta. En el libro La semilla del diablo (publicación original: Rosemary's Baby, 1967) conocemos a Rosemary y Guy Woodhouse, un matrimonio reciente en busca de apartamento que alquilar, pero los que siempre les habían gustado en el bloque de apartamentos Bramford no estaban disponibles. La repentina muerte de una anciana inquilina les permite ser los inquilinos de un apartamento de cuatro habitaciones. Aunque un amigo de Rosemary le habla de la mala fama del edificio, con una historia de tragedias y habitantes cuando menos inquietantes en su haber, la pareja se instala con rapidez y comienza a conocer a su vecinos, todos con sus particularidades y amables en extremo. Libro también conocido como El bebé de Rosemary, un título más cercano al original y menos… bueno, ya saben...

Mi opinión. Novela muy rápida de leer, que en su tiempo sirvió para romper ciertos esquemas preconcebidos y, además, permitir que los novelistas pudiesen tratar según qué temas sin lamentarse por su fama o situación económica, que aunque hoy en día se puede ver un poco “blanda” (o mucho, para qué engañarnos) debido a las evoluciones de gustos y estilos fue, en su momento, bastante impactante (no puedo entrar en detalles por aquello de los spoilers) y hoy todavía puede ser de interés (en especial para entender los rumbos de ciertos géneros y subgéneros), que esconde crítica costumbrista y social de su tiempo entre sus párrafos, que maneja muy bien las atmósferas (entendemos muy bien por lo que debe estar pasando nuestra protagonista), sencilla y sobria en lo narrativo, personajes al servicio de la trama con excepción de la principal, descripciones que parecen comunes (pero interesantes por varias razones) y, en resumen, un libro entretenido sin ninguna clase de alardes.

Destacado. Uno de los ejemplos de que la adaptación cinematográfica de un libro no tiene porqué ser inferior en potencia, e incluso puede superar sus cotas. Digo eso porque no quiero ni comentar la elección del título en español

Potenciales Evocados. Por si han estado el último medio siglo sin saber de este libro me los debería ahorrar, pero como lo considero muy poco probable les diré que pueden pensar en dos películas de Alex de la Iglesia, La comunidad y otra que…