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lunes, 8 de octubre de 2018

LOS HEREDEROS. William Golding



-Darwinismo en su esplendor al fondo, técnica arriesgada al frente.-

Edición en español (2003)
Género. Novela (con toquecitos de algún subgénero para afianzar la propuesta, pero ese no es su motor).

Lo que nos cuenta. En el libro Los herederos (publicación original: The Inheritors, 1955), Lok y su grupo viven en armonía con su entorno a muchos niveles, en una disposición social estable y conscientes, a su manera, de ellos mismos y la naturaleza. Pero las cosas son difíciles en el Paleolítico y, además de los desafíos diarios que estos neandertales conocían, la presencia de unos seres distintos con capacidades más prácticas que las suyas lo hará todo todavía más difícil.

Mi opinión. Ficción sobre lo que pudo suponer el encuentro entre el Homo neanderthalensis y el Homo sapiens, con algo más que ficción en cuanto a ciertas capacidades de los neandertales (pero que arropan muy bien el tono, las derivas y las intenciones del libro), que se adelantó (sin saberlo) a varias teorías actuales sobre el proceso evolutivo de nuestra especie (desde las relativas a la convivencia de especies a otra que no puedo señalar por los spoilers), con una narrativa exigente (sobre todo si el lector no quiere perderse la enorme cantidad de cosas sutiles que encierra) tanto desde su lectura como desde su interpretación en cada momento de la trama pero adaptada (otra vez) a lo que nos quería contar Golding, llena de simbolismos (concretos y generales), nada rápida de leer si se quiere bucear en ella, que trata muchos temas universales entre sus páginas, de belleza dura, llena de sentimientos incómodos (los que muestra y los que puede generar en el lector) y, en resumen, una novela a reivindicar.

Destacado. Lo valiente que fue Golding (y por eso tuvo recompensas de honor e importancia a lo largo de su carrera literaria) al narrar de la manera que lo hace en esta novela.

Potenciales Evocados. Todo lo contrario a lo que nos mostraron en la (casi) idílica El clan del oso cavernario (y en lo narrativo, a una infinita distancia), en una trama de viaje a lo En busca del fuego por razones y de consecuencias que Cormac McCarthy podría usar de manera cómoda (y hay McCarthy en el trasfondo y en el valor de la trama, por más que el primer plano técnico sea más Russell Hoban pero desde otras perspectivas).